martes, 27 de mayo de 2014

NUEVO EXITO DE A ESCUELA MUNICIPAL DE ARTES ESCENICAS


REDACCION B.I.

La Escuela Municipal de Artes Escénicas, ha vuelto a actuar un año más, y en esta ocasión con la obra de teatro musical “…y LOS 80 ladrones?”.

Es una comedia ambientada en los años ochenta, que ha sido representada por este grupo durante ocho días, entre el 30 de Abril y el 4 de Mayo.

La música totalmente en directo, las cuidadas coreografías, y una divertida forma de ver la interpretación, han sido una vez más los ingredientes de un entretenido cóctel, que ha dejado un buen sabor de boca a todos los que han acudido a disfrutar de este espectáculo.

Estas representaciones contaron con una importante afluencia de público jarote, pero también de otras localidades, que han sabido apreciar y admirar la frescura y la juventud que los alumnos y alumnas de la Escuela transmiten en cada una de sus obras.

La Escuela Municipal de Artes Escénicas, depende de la Concejalía de Juventud, a través de la cual se pretenden promover las inquietudes artísticas y culturales de los jóvenes de la localidad, promoviendo de esta manera una formación músico-teatral de los chicos y chicas durante la época de otoño e invierno, y hemos de decir que cada año se superan en sus actuaciones y se percibe el buen estado de perfección que van adquiriendo, pues no en balde se entregan totalmente a su trabajo que estamos seguros disfrutan con él y también en sus representaciones sintiéndose estimulados por la admiración que reciben del público asistente.


PROYECTAN CONSTRUIR UN ALBERGUE EN LA ANTIGUA ESTACION


El Ayuntamiento destinará 560.000 euros del remanente de tesorería. Contará con 72 plazas distribuidas en un total de 18 alojamientos
Antonio Manuel CABALLERO (Diario CORDOBA)

El Pleno del Ayuntamiento de Villanueva de Córdoba ha aprobado destinar 560.000 euros del remanente de tesorería a la construcción de un albergue en las instalaciones de la antigua estación de vía estrecha. El complejo dispondrá de 72 plazas, distribuidas en 18 alojamientos de 4 plazas cada uno, además de restaurante, y acogerá el Museo de Historia Local, cuyas obras están casi finalizadas en el antiguo edificio de la estación.
Los alojamientos, que estarán totalmente acondicionados, se construirán mediante módulos prefabricados en material sintético, similar a la madera.
El alcalde, Francisco Javier Arenas, ha destacado que el albergue aprovechará el aumento de visitantes en la zona debido a la estación del AVE y proporcionará puestos de trabajo.
La iniciativa contó con el voto favorable del PSOE y el voto en contra del PP, cuyo portavoz, Antonio Coleto, indicó que no le parecía adecuado destinar esa cifra del total del remanente de 870.000 euros a la construcción de unos "barracones prefabricados" cuando existen más necesidades en la localidad.
El alcalde pidió al PP "que se quite la boina y se ponga el sombrero del progreso" para que Villanueva de Córdoba no sea un pueblo de paso sino que "ofrezca cada día más servicios a quienes quieran visitarnos".
Por otra parte, el equipo de gobierno ha difundido en la web municipal el desglose con el destino de las diferentes partidas del presupuesto de gastos del ejercicio 2014, donde se da cuenta de las inversiones previstas en la construcción de la piscina, asfaltado de calles o para parques y jardines, entre otras.

MEMORIAS RUSTICAS 20
VILLANUEVA EN LOS AÑOS CINCUENTA


En 1959 ocurrió nuestro primer viaje a Córdoba, al Instituto Góngora, para el examen de Ingreso y Primero, como alumnos libres. Pero iban más cursos. Sería primeros de junio. Fuimos por Pozoblanco, en el coche de línea. El único recuerdo fue la parada en el Balneario de Villaharta, además de todo el trayecto de jaleo y cantando: Para ser conductor de primera, de primera, /  con el vino se engrasa la biela / y se suben las cuestas mejor…. O se cantaba “La ovejita Lucera”, que de campanillas / le he puesto un cóllar…”, un temazo de entonces (de Pepe Mairena). Llevábamos la cartera con libros, alguna cosilla de aseo, y creo que la fiambrera, con la típica tajada de lomo en pringue. Con nosotros, entre algún otro, iba D. Pedro Moreno, una gran persona. Todo era impresionante: la llegada a Córdoba, al Paseo de la Victoria, Las Tendillas, y el aterrizaje en la Pensión “Mazo”, en la calle Pompeyos, 2, de Bartolomé Torralbo (hno. del maestro que mataron en Las Almagreras, en 1948). Hace poco bajé por esta calle, la fachada está igual, y recordé las estancias en la célebre pensión, auténtica “Casa de la Troya”. En la planta baja, el típico patio cordobés, con columnas, macetas, y un tímido surtidor en el centro. En la primera planta estaban los dormitorios. Apenas se dormía allí. Todo era revuelo y bulla, en la que, recuerdo, destacaban Mateo Torres y Bibiano Buenestado, entre algún otro. Pero estos dos no se me olvidan. Intentar repasar algo en los libros resultaba imposible. El primer despertar en Córdoba era un horizonte de campanas, próximas y lejanas. Córdoba despierta siempre entre campanas. Las más próximas eran las de una iglesia grandota, circular, que hay en la Plaza de la Compañía… y por las calles, la voz cansina de los vendedores de tortas y buñuelos.

         Bajamos los revoltosos al comedor, en el patio de la planta baja. El desayuno: café y las típicas tortas cordobesas, un poco raras. El agua de Córdoba también sabía raro. A continuación, la gran cita en el Instituto Góngora, en la Plaza de Las Tendillas, con bastantes nervios, a rendir cuentas de todo un año en tres días. Y allí nos dejamos caer toda la pandilla de Villanueva, a las nueve de la mañana.  Recuerdo aquel eminente Instituto, de tanta historia, hasta hoy, con su patio en el centro. Lo primero era el examen de Ingreso (dictado y alguna otra simpleza). Luego, las asignaturas de Primero. A la izquierda, planta de arriba, fue el terrible examen de Lengua Española, con la terrorífica catedrática Luisa Revuelta, que daba calabazas al 80 % de la gente. La Revuelta desfilaba por el pasillo como un sargento chusquero. De pronto, se daba media vuelta, para pillar a alguien copiando. La gente temblaba. Parece que estoy viendo aquel examen. Había que analizar oraciones simples, y salió alguna pasiva refleja, como “se vende piso”, que casi todos pusieron impersonal, pero es pasiva refleja, porque tiene sujeto paciente: “piso”.  Acerté ésta y otras cosas, pero al final, como había que ir con el puñetero tintero de tinta china y el plumín, me manché la mano de tinta y puse la manaza sobre el examen. Me quedé aterrado, pero aprobé. Otro examen espantoso era el de Ciencias Naturales, con otro ogro, que era el Sr. Cabanás. Todos lo temían, pero logré pasarlo. El examen de Gimnasia era en la planta baja, a la derecha. Allí había artefactos: el potro, el plinto, la soga, etc. Creo que sólo me pusieron a hacer una tabla de gimnasia. Si me echan al plinto, me quiebro la cabeza.
         Todo esto ocurría en dos días o poco más, que transcurrían de la pensión al Instituto y viceversa. Y llegó el inolvidable examen de Geografía, que era mi fuerte. Examen oral. Planta baja a la derecha. Nos acompañaba D. Pedro Moreno. Nos pusieron en fila, delante de la mesa del catedrático. Y allí se las veía y deseaba cada uno como podía. Hasta que pasa el que yo tenía delante (tantum peccatum, non peccatorem). Y le preguntan ríos. Respuesta: “No lo sabe” (sic). Montañas: “No lo sabe”. Yo me rebullía y sublevaba. Comarcas: “No lo sabe”. Y me tocó a mí. Recuerdo preguntas y respuestas. “Ríos de la vertiente mediterránea”: Ter por Gerona, Francolí por Tarragona, Ebro y Mijares por Castellón, Turia por Valencia… Respondía como una ametralladora. Luego, “comarcas”, “montañas”, y por último “poblaciones de Murcia”: Yecla, Jumilla, Mazarrón y Caravaca… El catedrático miraba a D. Pedro Moreno. Este asentía con la cabeza. Y yo allí, charlatán, a los 12 años. Visto para sentencia.
         Aquellos niños jarotes, catetillos, descubrimos ¡los helados de Las Tendillas!, la heladería La Flor de Levante (Hay otra en la esquina de arriba, David Rico). Acostumbrados a los modestos helados de Sabino, de hielo picado con gaseosa, encontrarnos aquellos finísimos helados de Las Tendillas: todo un descubrimiento. Las cuatro perras que llevaba me las gasté en helados. Y siempre que vuelvo por Córdoba, si puedo, rindo tributo a estos helados de la infancia.

         Luego, en el pueblo, hubo que volver a los helados de Sabino, nuestro kiosquero de siempre. Se llamaba Sabino Ayala Calle, con su típico puesto de chucherías en la esquina Plazarejo/P.Llorente. En los últimos tiempos, ya muy modernizado, acabó al lado de la torre. Y aquí cayó un día muerto, a los 59 años (20-7-1991). Un buen hombre, símbolo de nuestra infancia. El chiringuito lo fundó su padre Alfonso, un maestro albañil, que se quedó casi ciego por accidente. Sabino y su madre María le sucedieron en el “negocio familiar”. Vivían en la calle San Bernardo, 16, y pasaban cada día por mi calle, con el chiringuito de ruedas y el carrito del helado.
         Cuando regresamos de Córdoba, sin tiempo para vacaciones, enseguida me llevaron al campo, a las habituales faenas de verano. Un rabiaero. A los pocos días, mi padre vino del pueblo y me trajo las notas. Estábamos en la era, y me las entregó, un tanto burlón. Se veía que D. Pedro le había hablado bien. Las notas resultaron un éxito para el catetillo campesino: todo el curso aprobado y matrícula de honor en Geografía; luego, caerían otras. La verdad es que siempre fui buen estudiante. No es vanidad, y menos a estas alturas. Además sería inútil aparentar lo que no se es, porque Villanueva nos tiene a todos catalogados, sin escapatoria. Los que aparentan lo que no son (snob), suelen quedar en evidencia. En fin, la necesidad y tantas obligaciones me espabilaron, por la cuenta que me traía.  Nunca fui de los andaban a la zum-pan-zún.
         En el curso siguiente, 1959-1960, la Academia de la calle Cañuelo se trasladó al lado del Teatro Variedades, al salón de D. Ricardo Higuera “Molaera”, según veremos.
         FOTOS: 1ª Foto, Sabino Ayala, el kiosquero de nuestra infancia. 2ª Foto, el Instituto Góngora, de Córdoba, donde estudiamos el Bachillerato Elemental, como alumnos libres (Foto de 2012). Errata: En el núm. anterior, en los pies de fotos, donde dice Ernesto Camacho, debe decir Ernesto Gañán.
                                                                       Francisco Moreno Gómez
                                                            (fmorenogom@yahoo.es)



INICIADO EL PROCESO DE CANONIZACIÓN DE LA HERMANA JUANITA MENDEZ


El Obispo de Córdoba, presidió el acto de apertura de la causa
REDACCION B.I.
El pasado 6 de mayo, martes, en la iglesia de las Obreras del Corazón de Jesús, el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, presidió el acto de inicio del Proceso de Beatificación y Canonización de la Hermana Juanita Méndez, Religiosa que perteneció a la Congregación de las Obreras del Corazón de Jesús.

Juanita, tras la muerte de su madre, y con 10 años, fue acogida en el colegio del Convento de las Obreras de Villanueva de Córdoba, ya que sus padres trabajaban en la finca de la fundadora de esta Congregación, M. María Jesús Herruzo. A los trece años, tras contraer la enfermedad del Tifus, quedó postrada en una cama durante 40 años, desde donde llevó su vida religiosa haciendo de su enfermedad una entrega por entero a su fe, ofreciendo su dolor por todas las necesidades del mundo, y muy especialmente por las misiones, que era su vocación más ansiada y que nunca pudo cumplir. Unos años después de quedar en cama pidió recibir los hábitos de la Congregación y pasó a formar parte de ella, participando en todos los actos comunitarios incluida la Santa Misa en la que participaba a diario desde su cama y próxima al altar de la celebración.

La hermana Juanita es para nosotros un ejemplo de felicidad y plenitud de vida en medio del dolor y la enfermedad. Queremos transcribir aquí las palabras que escribió tras hacer voto de víctima: “Bajo su consejo ( el de su director espiritual D. Gaspar Bustos) y después de verlo despacio, hice voto de víctima un viernes día del Corazón de Jesús, ofreciéndome al Señor para cuanto quisiera de mí. Y te confieso que esto me ayudado no poco, a aceptar alegremente las disposiciones del Señor sobre mi… Saber que era toda de Él, que estaba en sus manos, que podía hacer conmigo cuanto quisiera… Destruirme o estrecharme en su corazón. Sin derecho a quejarme, una víctima no se queja… no protesta… En algunas ocasiones después de aceptar con lágrimas en los ojos, alguna situación durilla, casi he “masticado” la presencia de Dios… Él me ha dado mucho más de paz… gozo… amor… de lo que me ha pedido el sacrificio…¡Bendito y alabado sea! ¡Él no se deja ganar en generosidad! A la hora de pedirme siempre ha medido, a la hora de darme nunca ha llevado cuenta…” Con estas palabras de la Hermana Juanita podemos estar seguros y convencidos de que es una santa, los que la conocimos y la visitamos de vez en cuando podemos dar fe de ello, algunos de los cuales serán llamados como testigos por el Postulador de la Causa, para incorporar su testimonio al estudio para que la Iglesia la reconozca como santa y sirva su vida como ejemplo para todo el mundo.

En este primer acto, quedó constituido el Tribunal (Comisión Delegada)  que llevará a cabo el proceso, en el que fue nombrado como Postulador de la Causa, Miguel Varona Villar, quien presentó la lista de testigos que serán interrogados sobre la vida, virtudes y la fama de favores de la Hermana Juanita, a este Postulador acompañarán, Rafael Rabasco Ferreira, delegado episcopal; Domingo Moreno Ramírez, promotor de justicia, y la Hermana Obrera del Corazón de Jesús, Antonia Alcaraz Pancorbo, como Notario de la causa. Tras su nombramiento aceptaron esta responsabilidad y prestaron juramento de cumplir fielmente la misión encomendada, tras el Obispo que igualmente procedió a hacerlo. Tras este acto jurídico, la Superiora General de las Obreras, la hermana María Dolores Bózquez Rodríguez, agradeció al Obispo el inicio de esta investigación y resaltó la figura de la hermana Juanita que aceptó el dolor desde la cruz.
Concluyó el Obispo, diciendo que, “si no hubiera certeza en el proceso de Santidad de la Hermana, no lo habría iniciado, una certeza, dijo, que espera se convierta en una realidad universal”, e invitó a todos a trabajar con dedicación en esta causa y pidiendo a Dios que llegue a buen fin y que la hermana Juanita sirva de ejemplo a todos los fieles.